
¿En qué consiste?
La armonización facial combina técnicas odontológicas y estéticas para mejorar la proporción y equilibrio del rostro. Incluye procedimientos como la aplicación de rellenos dérmicos (ácido hialurónico) para dar volumen y contorno a áreas como los labios y pómulos, toxina botulínica para reducir arrugas y líneas de expresión, y perfilado mandibular para mejorar la definición de la mandíbula. Este enfoque integral permite no solo embellecer la sonrisa, sino también lograr una apariencia más juvenil y armónica del rostro.











